Fincas de regadío

Contadores de agua inteligentes para fincas

Regar por volumen en lugar de regar por horas.

Un contador de agua inteligente en una finca mide el volumen que recibe cada sector de riego y lo envía por radio, sin que nadie recorra las arquetas. La diferencia con un contador normal no es el aparato, es la frecuencia: con lectura diaria se puede comparar lo aplicado entre sectores, por hectárea y por cultivo, en lugar de estimarlo por las horas que estuvo abierta la llave.

Datakubo es la capa de software; los contadores y el montaje los pone un instalador.

Cuéntanos cuántos sectores riegas y de dónde sale el agua. Te decimos dónde habría que poner contadores.

Horas abiertas no son metros cúbicos

Casi todo el riego se programa por tiempo. El problema es que los mismos veinte minutos dan volúmenes distintos según la presión, el estado de los goteros y si alguien está riegando en otro sector a la vez. Al final de la campaña nadie sabe cuánta agua recibió cada parcela.

Un contador por sector convierte esa incógnita en un número, y el número en una decisión repetible.

  • Dos sectores con la misma programación pueden recibir volúmenes muy distintos y nadie lo detecta.
  • Un gotero obstruido reduce el caudal del ramal sin que cambie el tiempo de riego.
  • Sin volumen por sector no hay forma de relacionar el agua aplicada con la producción obtenida.

Qué se puede comparar cuando hay volumen

Metros cúbicos por hectárea

La medida que permite comparar parcelas de distinto tamaño, y la que se usa para hablar de dotaciones.

Por cultivo y por edad

Lo que consume una plantación joven frente a una en producción, medido en lugar de supuesto.

General contra suma de ramales

La diferencia entre lo que sale del pozo o la balsa y lo que llega a los sectores es la pérdida de la red.

Riego fuera de programación

Caudal cuando no debería haber ninguno: fuga, llave abierta o programador con dos ciclos solapados.

La balsa, el punto ciego más común

En una finca con balsa hay dos volúmenes distintos y se confunden constantemente: lo que se extrae del pozo y lo que se aplica al cultivo. Entre los dos están la evaporación, las pérdidas del vaso y lo que se queda en el fondo.

Midiendo la entrada y la salida de la balsa por separado, esa diferencia deja de ser una sospecha. Y el volumen extraído —el que pide la administración— queda registrado donde corresponde: en la captación, aguas arriba del almacenamiento.

La obligación de medir se refiere al volumen captado, no al aplicado. Ver la guía de legalización de pozos.

Preguntas frecuentes sobre contadores de agua en fincas

¿Cuántos contadores hace falta en una finca?

Como mínimo uno en la captación, que es el que exige la normativa. A partir de ahí, uno por sector de riego si quieres poder comparar lo aplicado, y uno a la entrada y la salida de la balsa si hay balsa.

¿Los contadores necesitan corriente?

No. Llevan batería y transmiten por radio LoRaWAN a una pasarela. Solo la pasarela necesita corriente, y una sola suele cubrir la finca entera.

¿Sirve con el programador de riego que ya tengo?

Sí, y son cosas independientes: el programador abre y cierra, los contadores miden lo que pasó realmente. Datakubo lee los contadores; no controla la programación ni abre válvulas.

¿Puedo ver el consumo por hectárea automáticamente?

Sí, asociando cada contador a la superficie que riega. A partir de ahí el consumo por hectárea y por cultivo sale del propio histórico.

¿Vale para una comunidad de regantes?

Esa es una página aparte, porque el problema añadido es el reparto entre comuneros: ver telelectura para comunidades de regantes.

¿Riegas por horas y no sabes por cuántos metros cúbicos?

Dinos cuántos sectores tiene la finca y de dónde sale el agua. Te decimos dónde poner contadores para que la comparación tenga sentido.